vigilancia(s)
"Escribo para precipitar"
(Marguerite Durás)
"Tengo fuerte deseo
y por ser fuerte
mi deseo
entra
en la sustancia del mundo"
(Fernando Pessoa)
que su psicólogo peronista
le había dicho que siempre
debía recordar el hecho
de vigilar su deseo.
O sea: policiarlo.
Anécdoticamente, x el contexto clase
le respondí que en portugués brasilero
se usaba bastante
el "se-policiar"
para hablar del control
y del tener propios límites.
Que desde ahí tenía bastante sentido
Y ahora pienso que se lo debo haber dicho
para quedar bien...
A mí no me importa un carajo
policiar mis deseos,
quiero decir,
en el sentido de ponerse la gorra y las botas
para que los deseos
¿se controlen?
¿se sostengan?
¿se repriman de ...?
No sé digo, será el amor por el Perón milico
y no por el Perón que dialogaba con los trabajadores
que este pibe tenía.
Me gustaría a mí, Don psicólgo,
digo, de repente, me vengo encima, permitáseme
charlar con Ud, que ni nos conocemos.
Me gustaría a mí poder sostenerlo, sí, al deseo
para que no se esfume
en ésa bruma loca y jodida
que también somos, sí.
Pero ¿perseguirlo en armas?
¿a Ud. le parece?
Falta que entonces
el deseo
te allane por dentro
y te choree las banderas
que flamean fuerte en tus pulmones.
No vaya a ser que a tu deseo,
se le ocurra infundirte terror, pánico
no vaya a ser que se te abuse.
Y pienso de nuevo:
¿qué será que habrá hecho hacer
tal reflexión a éste Don?
A mí me parece, si querés más políticamente
que al deseo hay que incendiarlo;
pero acompañándolo.
Hacerle altos gualichos,
removerlo en un aquelarre
caldearlo,
cocerlo,
tejerle un bufandón en invierno
darle buenos tintos en otoño
-para que no se opaque junto con las hojas-
Zambas siempre,
seducirlo con éso,
Y sobretodo
Digo, fundamentalmente:
que no se olvide que estamos ahí
que somos muchos,
que estamos juntos,
que siempre, al menos,
somos dos
deseando:
haciendo sustancia.
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